Ambulante anuncia su sección experimental dedicada a Teo Hernández

Ambulante anunció que la sección Injerto de la Gira de Documentales estará dedicada al cine experimental y sus conexiones interdisciplinarias a través de expresiones artísticas, como la danza y el arte contemporáneo. En su próxima edición colaboraron con la Secretaría de Cultura a través del Centro de la Imagen para presentar un programa dedicado al trabajo experimental del cineasta mexicano Teo Hernández (Ciudad Hidalgo, 1939 – París, 1992), cuyo archivo se encuentra resguardado en el Centro de Arte Moderno Georges Pompidou. El programa se enmarca dentro de la primera exposición retrospectiva integral del artista en México, Estallar las apariencias: Teo Hernández, curada por Andrea Ancira para el Centro de la Imagen.

“Teo Hernández fue un mestizo oriundo de Ciudad Hidalgo que, desde el autoexilio en Francia, desarrolló una práctica cinematográfica en el seno de una comunidad gay y grupos contraculturales parisinos hacia finales de los años sesenta y setenta. Además de ser una figura excepcional del cine experimental mexicano y francés —cuyo trabajo ha sido poco exhibido en México debido, entre otras cosas, a su exclusión en las narrativas historiográficas del arte y del cine— Teo Hernández se dedicó a una obstinada y rigurosa práctica de vanguardia inextricablemente ligada a su vida. En México creó el Centro de Experimentación Cinematográfica (CEC), entre otras iniciativas artísticas. La relevancia de su trabajo cinematográfico radica en su naturaleza experimental e interdisciplinaria. Entre la prosa, la filosofía y la poesía, su obra revela una rigurosa investigación artística en torno al movimiento, el espacio, el cuerpo y la imagen. Una manera de adentrarse en el cine de Teo Hernández es pretender por un instante que lo que vamos a presenciar no son películas, sino actos de magia. Para él, el cine es una técnica mágica, una especie de conjuro concertado entre la película y el cineasta, la luz y la visión, que permite explorar otros ojos, otros oídos, y en última instancia, otros cuerpos desde los cuales sentir e incluso recrear o reescribir el mundo. Por esta razón, no hallamos en sus trabajos una “cámara sumisa”, como el artista apunta en sus diarios inéditos, una cámara que se limite a reproducir la realidad y reflejarla tal cual, sino ejercicios que la desarticulan, que combaten y cuestionan la sensibilidad de las personas y restituyen el cuerpo como principio activo o deseo”, explica Andrea Ancira, curadora de la sección de Injerto.

El programa de cortometrajes Teo Hernández: errancias, conjuros y fisuras invita a presenciar la “alquimia” cinematográfica de este artista. A través de una sucinta selección crítica de la extensa obra del cineasta, da a conocer algunas de sus exploraciones temáticas, formales y conceptuales más radicales: las derivas identitarias, el afecto y la sexualidad transfiguradas por la globalización, el fetichismo y los nuevos paganismos desatados por el capitalismo contemporáneo. Su emblemática pieza Nuestra Señora de París (1982-1985) formará parte de la selección. Además, se integrarán algunas películas realizadas con el colectivo MétroBarbèsRochechou Art y con la compañía de danza Studio dm. Esta selección busca, sobre todo, subrayar la actualidad de su mirada y su capacidad de interrogar la existencia, la identidad, la función del cine y el devenir de las relaciones afectivas.

Teo Hernández fue un cineasta experimental mexicano cuya práctica cinematográfica se desarrolló principalmente en formato Super 8. En 1958 creó junto con Antonio Campomanes el Centro de Experimentación Cinematográfica (CEC) en México. A partir de 1966, vivió y trabajó en París donde creó junto con Gabriel Badaud aka Gaël, Michel Nedjar y Jacques Haubois aka Jakobois, MétroBarbèsRochechou Art (1980), un colectivo de cine experimental. En su búsqueda por explorar la relación entre imagen, movimiento y cuerpo colaboró estrechamente con Studio dm (1983), una compañía de danza fundada en París por Bernardo Montet y Catherine Diverrès, que forjó una práctica coreográfica fuertemente ligada a la literatura y la danza butoh. En Francia, su obra se ha vinculado al Cinema Corporal o La escuela del cuerpo, un movimiento de investigación artística alrededor del género y de la identidad corporal. Después de su muerte, su obra fue legada a Michel Nedjar quien, desde entonces, la mantiene resguardada en el Musée National d’Art Moderne, en el Centre Pompidou en París.

Andrea Ancira es investigadora, editora y curadora. En su investigación, se aproxima a las prácticas artísticas experimentales contemporáneas y su papel en la configuración de identidades, sensibilidades y discursos sociales. Explora estos fenómenos desde el marxismo, la historia de la cultura y la política contemporáneas, el feminismo, y los estudios decoloniales, entre otros. Actualmente es coordinadora editorial de Buró–Buró y curadora asociada del Centro de la Imagen.