Entrevista: “Un disfraz para Nicolás”

Para Miguel Ángel Uriegas, Jaime Romandía, y Eduardo Rivero, productores y director respectivamente de Un disfraz para Nicolás, el cine debe servir para crear consciencia en el espectador desde la infancia, y si se hace de manera colorida y divertida, mejor.

En este filme, que este año formó parte de la selección de Los Cabos Goes to Cannes, —iniciativa que el Festival Internacional de Cine de Los Cabos mantiene con el Marché du Film del prestiogoso Festival de Cine de Cannes—, el mundo de fantasía de un niño con Síndrome de Down servirá para dar una lección de tolerancia, respeto y amor.

Un disfraz para Nicolás es producida por Fotosíntesis Media, misma casa productora de El ángel en el reloj, película de animación dirigida por Uriegas que estrenó comercialmente este fin de semana.

1. Cómo creadores deUn disfraz para Nicolás, ¿de dónde surgió la inspiración para esta historia?

MIGUEL: La historia de Un disfraz para Nicolás está inspirada en el libro “Pablo y el Baúl” de Jaime Mijares. Si bien la película no es una adaptación del libro, la historia se inspira en el universo que plantea Jaime: Un niño con un baúl lleno de disfraces mágicos que utiliza para vencer distintos retos. En Nicolás usamos esta premisa para que un niño con Síndrome de Down use sus disfraces mágicos no para ocultar su identidad sino para exaltar su naturaleza, su visión de la vida, que es una que está llena de inocencia, simplicidad y sobre todo una capacidad de amor incomparable. Estos valores son los que Nicolás proyecta con sus disfraces en un mensaje a la sociedad en donde el amor rompe todas las barreras, fomentando así la inclusión y el respeto.

2. ¿Cómo abordar el tema de los niños con Síndrome de Down sin hacerlos un objeto de sentimentalismos o chantaje para el público?

MIGUEL: La línea editorial del estudio parte de una sola regla: ¡NO! al “terrorismo filantrópico”, es decir, estamos en contra de vender lágrimas por donaciones. En el caso de Nicolás nos acercamos a la temática de una manera positiva y esperanzadora en donde se presenta al personaje como un niño normal, en ningún momento se menciona el término Síndrome de Down, es a través de las acciones de Nicolás en donde nos damos cuenta de su condición y de cómo es capaz de superar sus retos precisamente a partir de lo que todos identificaríamos como una limitación.

EDUARDO: Siempre quisimos que la historia se enfocara a la inclusión conforme avanza la trama, pero de una forma natural. Nicolás es un niño con Síndrome de Down, pero se enfrenta a situaciones a las que a cualquiera podría estar sujeto. La diferencia está en la manera en que Nicolás las afronta. Investigamos sobre el tema y pudimos convivir con niños con el síndrome y darnos cuenta de sus emociones, de sus reacciones, de sus necesidades y su grado de aprehensión.  Fuimos cuidadosos con la aproximación para no caer en la manipulación. La película sí tiene momentos emotivos, pero son guiados por la historia que queremos contar.

3. Al pensar en esta historia ¿qué los motivó a hacerla en formato de animación?

EDUARDO: Las posibilidades que permite la animación para contar historias son infinitas y tiene la capacidad de hacer llegar nuestro mensaje de una forma universal. Yo quería que la historia tuviera una estética como de cuento infantil, y narrarla de la misma manera. Poder lograr la empatía del público y llevarlo de la mano por este viaje y por estos mundos fantásticos es algo que solo la magia de la animación puede lograr.

4. La historia es protagonizada por niños y su universo de fantasía, pero ¿de qué manera nos lleva a reflexionar sobre el futuro de los niños con Síndrome de Down?

EDUARDO:  Lo importante es que la gente descubra que quienes viven con el Síndrome de Down son personas con emociones, sentimientos, miedos, alegrías y preocupaciones como cualquier otra. Quitar los prejuicios y desechar los mitos alrededor de esta condición es nuestro objetivo. Las personas con Síndrome de Down son muy capaces y funcionales en muchos aspectos, y en la película, el primo de Nicolás termina dándose cuenta de ello. El mensaje de nuestra historia es que no tienes que ser hábil en lo que los demás lo son, sino que tú mismo descubras tu potencial. Y ése es un mensaje universal. 

5. ¿De qué forma las grandes productoras de animación internacionales, de Estados Unidos o Japón, por ejemplo, debería usar su talento y penetración para hacer conciencia en sus públicos en este tipo de temas?

EDUARDO:  Ya han empezado a salir proyectos en diversas partes del mundo que se atreven a plantear historias con causa social. Pero son proyectos pequeños ya que a la mayoría de la sociedad le cuesta interesarse por estos temas cuando lo que mayormente se busca solo es entretenimiento. La clave está en la aproximación y el tratamiento que se le dé al tema. Las buenas historias de fantasía o ciencia ficción ya han abordado estos temas desde hace décadas, pero a manera de analogía. Quiero pensar que como público ya estamos listos para ver estos temas de manera más abierta. Todo depende de como hacerlo llegar. 

MIGUEL: Yo creo que el mundo cada vez se hace más pequeño y nos orilla a estar más consientes de nuestro entorno. El cine es algo maravilloso, una herramienta muy poderosa para transmitir mensajes y en muchos casos influir en la sociedad. Yo creo que contar una historia y ponerla en la pantalla es una responsabilidad enorme, y más si tu compañía tiene presencia y alcance internacionales. Creemos que si tienes la capacidad de hablarle a mucha gente, uses ese privilegio para ayudar, para generar un modelo de negocio en donde se genere conciencia, se mueva a la acción y se apoye a organizaciones sociales y todos ganemos.

6. Tratándose de un tema de impacto social en todo el mundo, ¿qué esperan para el futuro internacional de su película?

MIGUEL: El objetivo de Fotosíntesis es el de producir lo que llamamos “Entretenimiento con Causa”, es decir, usar el cine como un medio para promover causas sociales de la mano de organizaciones civiles. Nuestro primer proyecto, El Ángel en el Reloj, es una película para promover el apoyo a niños con cáncer y se ha estado abriendo paso a nivel internacional, recientemente fue seleccionada en el festival de Annecy, en Francia, que es el festival de animación más importante del mundo. Nuestro objetivo es que los distribuidores hagan un esfuerzo, dentro de la aventura comercial de la película, por trabajar de la mano con organizaciones sociales locales, para que el mensaje de la película permee en la audiencia y pueda, de esta forma, generar un impacto tangible en la sociedad. Gracias al camino que Ángel nos está abriendo, y a la gran oportunidad que el Festival de Los Cabos nos ha brindado, sentimos que se nos va a facilitar el exportar Nicolás y poder, a partir de prueba y error, fomentar este acercamiento “social” en la distribución internacional.